Mi historia
Siempre emprendí. Siempre volví a la tecnología.
Soy Nicolás Barra, fundador de DuckIA. Antes de hacer contenido para negocios, tuve los míos. Esta es la historia completa.

A los 8 años
Una Spectrum y un vecino
Empecé a estudiar computación con una Spectrum y lenguaje BASIC. Me daba clases un vecino que era ingeniero en sistemas.
Secundaria
Dos escuelas técnicas
Arranqué en la E.T. República Francesa, en Belgrano: ciclo básico y 4° año de electrónica, donde me destacaba en los talleres. Pero algo no me llenaba.
Me cambié al Latzina, en Villa Luro, para estudiar informática. Tuve que volver a hacer 4° año porque era otra carrera. Ahí me recibí de técnico.
2000
El escudo que sigue en pie
En mi último año hubo un concurso interno para rediseñar el escudo del Latzina, que hasta ese momento solo representaba a la otra carrera de la escuela. Con un compañero diseñamos una propuesta que sumaba informática, y ganamos.
Ese escudo sigue representando a la institución. Veintiséis años después, la escuela me convocó para contar esta historia en su revista digital.

E.T. N° 35 D.E. 18 · Ing. Eduardo LatzinaEl escudo que diseñamos en 2000 y que la escuela sigue usando.La nota en la revista de la escuela se publica pronto. 2002 – 2003
Cinturones en la tele
Tuve una fábrica de cinturones sin marca propia. Les vendía a Las Pepas, Cuesta Blanca y 47 Street; se exhibían en shoppings y aparecían en novelas de Polka.
2003 – 2006
La fábrica familiar
Trabajé en la fábrica de marroquinería de mis padres.
Desde 2006 · 7 años
Consolas y PC
Abrí un local de venta y reparación de consolas de videojuegos, accesorios y PC. Lo sostuve siete años.
Mataderos · 6 años
Tatuajes, remeras y discos
Abrí Motoralmaisangre Tattoo, un estudio de tatuajes que me abrió la puerta al merchandising: estampaba remeras con serigrafía para bandas de rock under de Mataderos y del conurbano.
El estudio pasó a llamarse Motoralmaisangre Tattoo y Merchandising, y sumó una pequeña discográfica que producía CDs para ese mismo ambiente.
Diciembre 2017
Balcarce
Con mi mujer y mis dos hijos nos mudamos a Balcarce. Seguí con el estudio de tatuajes cuatro años más, y el último año sumé impresión 3D: muñecos pintados con aerógrafo.
Pandemia
Volver al primer amor
La pandemia me obligó a reinventarme, como a tantos. Volví a la programación: hice cursos para actualizarme, porque desde que me recibí habían pasado unos veinte años.
Mientras estudiaba, improvisamos un kiosco en la esquina de 21 y 20: La 21. Lo atendí tres años y hoy lo sigue mi mujer. Ahí grabé, con un gorro de papel, un video que pasó el millón de visitas.
1,4 Mvisitas · el video del gorro de papel · 20224 años
Enseñar a programar
Entré a Coderhouse como tutor y al poco tiempo pasé a profesor de Python, JavaScript y desarrollo web. Estuve dos años.
Después di clases dos años más en Be Wise, una empresa de España, capacitando a otros desarrolladores en Python y distintos frameworks.
2026
Nace DuckIA
Fundé DuckIA para hacer lo que vengo haciendo toda la vida, pero para otros negocios: contenido para redes, grabación y edición de video, desarrollo web, landing pages y diseño.
Por qué DuckIA
Yo tengo un pato.
«Yo tengo un pato» era una frase de chico. No tenía sentido, pero la usaba para todo: mi frase interna para no quemarme la cabeza.
Años después, programando, descubrí que cuando se te rompe el código la técnica oficial es explicarle el problema a un pato de goma, línea por línea. Al simplificarlo tanto, la solución aparece sola. Tengo uno en el escritorio y otro en el auto.
Un día uní los puntos: la frase de chico, el pato en inglés, duck, y la herramienta que usamos todos los días para resolver problemas, la IA. Así nació DuckIA.
Ahora quiero ayudar a tu negocio.